Frente al caso de la low cost de Colombia, qué tener en cuenta en estas situaciones.
El 27 de febrero, la low cost Viva Air, con el centro de operaciones en el aeropuerto internacional José María Córdova en Medellín, Colombia, anunció el cese de sus operaciones, causando crisis e incertidumbre entre los pasajeros que tenían futuros viajes con esta compañía.
Además, al ser una medida inesperada y con efecto inmediato, varios pasajeros, incluyendo a argentinos, quedaron varados en escalas o en los destinos finales sin saber cómo volver a sus lugares de origen, si tendrían un reembolso o tendrían que gastar más dinero para obtener otro pasaje.
A fin de la semana pasada, la aerolínea en cuestión habilitó un formulario web donde dejar asentados los reclamos.
El viernes 4 de marzo también se conoció que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) decretó la primera medida cautelar contra Viva Airlines Perú (representación internacional de Viva Air) en favor de una pasajera afectada por la suspensión de operaciones de la aerolínea: devolverle el dinero o reubicarla.
Qué dice la ley en estos casos
“Según lo estipulado por la normativa argentina al respecto, la línea aérea debe procurar mediante todos los medios necesarios el cumplimiento del servicio; ya sea con otra línea aérea o devolviendo el dinero necesario para poder contratar un nuevo pasaje y de esa manera completar el itinerario”, afirma en conversación con Clarín Santiago Aramburu, abogado especialista en el tema.
Y agrega: “La normativa que es de 1998 y merece una actualización, no distingue la respuesta que la empresa tiene que dar según los pasajeros se encuentren en su lugar de residencia o en un tramo de su itinerario, o requieran una atención especial”.
Aramburu explica que muchas veces las personas incurren en gastos necesarios para poder completar su itinerario, ya sea comprando nuevos pasajes para volver a su lugar de residencia o básicos como comida, y alojamientos. “Más allá de que se les devuelva el dinero, a veces es necesario cubrir gastos que se realizaron como consecuencia del incumplimiento”.
También sugiere una actualización de esta normativa para que contemple estas situaciones e incluya variables como las distancias, si los afectados están o no en sus lugares de residencia al momento del conflicto y situaciones particulares, ya sea con menores o personas con discapacidad.
Qué hacer frente a una aerolínea que quiebra
Según el especialista en el tema, todos los viajeros que se vean afectados por un conflicto de este tipo deben:
- guardar toda la documentación que acredite que se abonó el servicio que finalmente no se utilizó (vouchers, tickets o recibos).
- guardar los tickets de los gastos que se realizaron como consecuencia del vuelo que no se pudo utilizar.
- contactarse con algún empleado de la línea aérea para manifestar lo sucedido y tratar de dejarlo asentado para que se brinde una respuesta.
- si no hay respuesta por parte de la empresa, iniciar un reclamo formal (en sede administrativa o en la justicia) para la devolución del dinero, y en caso de encontrarse varado solicitar a otra empresa la prestación del servicio, o, en su defecto, adquirir un nuevo pasaje y guardar las constancias correspondientes para un posterior reclamo judicial o administrativo.
Es importante iniciar el reclamo a la empresa inscripta en el país antes de que se decrete una potencial quiebra.
Qué pasó con Viva Air y cuál fue la respuesta para los damnificados
Creada en 2009, Viva Air, que operaba vuelos diarios entre Ezeiza con Bogotá y Medellín y además tenía rutas entre Colombia, Brasil y Perú, suspendió sus vuelos en medio de una negociación para que Aeronáutica Civil de Colombia acepte la integración de Viva por parte de Avianca.
La Aerocivil no aprueba la unión ya que sostiene que el grupo económico alcanzaría el 100% de la participación en 16 rutas nacionales y que, en términos de libre competencia, significaría un retroceso y volver a niveles que no se veían en el país hace más de siete años.
Mientras tanto, desde la línea aérea sostienen que esa fusión es la única posibilidad para seguir volando.
En el medio del conflicto económico quedaron los pasajeros que de una forma abrupta fueron notificados sobre el cese de las operaciones.
Frente a esta situación, Avianca se está haciendo cargo de los viajeros y ofrece vuelos, sin costo extra, dependiendo de la disponibilidad, para que los pasajeros puedan completar sus viajes o volver a su país de origen.
De todas maneras, lo argentinos varados han expresado en diferentes medios que la empresa no se hizo cargo de darles comida o alojamiento y que los asientos de Avianca no estarían siendo suficientes.
Por otro lado, la semana pasada, según informó la agencia EFE, decenas de trabajadores de Viva Air marcharon en Bogotá por «despidos masivos» de esa compañía y pidieron al Gobierno intervenir para salvar los empleos que se pierden por la quiebra.






